martes, 19 de enero de 2010

A pasado tanto tiempo... - Cuentacuentos 52

“Tú y yo nos conocemos, pero ha pasado mucho tiempo. Ha llegado la hora del reencuentro.”

La nota temblaba.

Su mano temblaba.

Igual que su brazo y el resto de su cuerpo.

-¿Quién puede ser? –preguntó su compañero, refiriéndose al mensaje.

-No lo sé, Marcos. No lo sé.

Y era cierto que Tarapiella no se imaginaba quién podía haber escrito esa extraña nota. La caligrafía era exquisita y perfecta, con trazos firmes y uniformes. Los mismos trazos que los encontrados en el cuerpo de la chica. Mírala de nuevo, Tarapiella, por mucho que te duela. Mira ese cuerpo que fue perfecto antes que tu conocido lo estropeara. Estaba en la flor de la vida, la pobre. Podría ser tu hija. O tu joven amante de fin de semana. Porque te gustan así, ¿no? Quizá es por eso que este cadáver te duele más que los dos anteriores: porque te gusta; porque te recuerda a algún revolcón con olor a juventud y bebida como obsequio, y el dinero de la mañana con el que la ayudaste a pagar algo de la universidad. ¿Recuerdas? Se parece tanto que el cuerpo te ha temblado al pensar que era ella. Sí… se parece mucho. Quizá tuviera los ojos verdes también. A saber dónde los habrá arrojado, el muy cerdo. El cerdo que te conoce. No te atreves a levantar la vista y mirarla fijamente a sus ojos vacíos, a sus cuencas profundas y ensangrentadas.

-¿En qué piensas, Tarapiella? –la voz de Marcos lo sacó del pensamiento.

-En nada –mintió, visualizando en su interior el polvo veinteañero -. Bueno, en una chica que conocí el invierno pasado.

-¿Y qué es de esa chica? ¿Se le parece mucho?

-Sí, muchísimo. Supongo que aún debe estar en la universidad.

-¿Una universitaria? –esbozó una sonrisa irónica -. Joder, Tarapiella, ¿le sacabas veinticinco años?

-Treinta. Y se acabó la conversación.

La puerta de la habitación se abrió estrepitosamente.

-¡Inspector! ¡Subcomisario! –gritaba el agente con resuello -. Han encontrado un cuarto cadáver a tres calles de aquí… con otra nota para usted, inspector Tarapiella.

Vaya mañana, Tarapiella.

Vaya lunes, comienzo de la semana…

Vaya 1 de enero…

1 comentario:

Jara dijo...

Capullín!!
Que ilusión volver a leerte por aquí.Este tipo de género siempre se te dio bien y consigues que enganche a la gente.

1 besote. quiero más jajaja

pd:Echaba de menos a Tarapiella.